Una visita de miel y agraz: Bachelet llega a Suecia invitada por el Rey

Por Marta Inostroza

De acuerdo al programa oficial, aparte de las numerosas ceremonias, contempla en el primer día, una reunión con el Primer Ministro Stefan Löfven, que será seguida de una conferencia de prensa.

Fanfarrias, ceremonias protocolares, paseos en carroza abierta por la ciudad, cena de gala en el palacio junto a la realeza sueca, ocuparán gran parte de las escasas 72 horas, del 10 al 12 de mayo,  que la presidenta de Chile, Michele Bachelet permanecerá en Suecia. Todo ello tiene su explicación. Esta es la primera vez en la historia de las relaciones entre los dos países que se produce una visita de Estado, es decir, que es el Rey Carlos Gustavo XVI y la Casa Real quienes la recibirán con toda la pompa que la ocasión merece. Cuando el Presidente Patricio Aylwin llegó a Suecia al poco tiempo de haber asumido, lo hizo en “visita de trabajo” e invitado por el Gobierno, donde el Primer Ministro era el anfitrión.

De acuerdo al programa oficial, aparte de las numerosas ceremonias, contempla en el primer día, una reunión con el Primer Ministro Stefan Löfven, que será seguida de una conferencia de prensa. Aunque no se sabe los temas a tratar, con toda certeza serán aquellos que aparecen como lo más importante de la agenda: libre comercio, medio ambiente, igualdad y equidad, e innovación. Mucho más tiempo no habrá el primer día, ya que la tarde termina tempranamente con el banquete que el Rey  ofrecerá a su visitante en los salones dorados del palacio.

El día siguiente, 11 de mayo, comienza con un seminario sobre comercio y economía, en el que tomará, además de los integrantes de la comitiva oficial de la presidenta, empresarios y hombres de negocios chilenos que la acompañarán en este viaje. El almuerzo será ofrecido por el Municipio de Estocolmo y se realizará en la Casa Consistorial, la misma que cada año es escenario de la cena de gala para los ganadores del Premios Nobel.

En la tarde será el turno del Presidente del Parlamento, Urban Ahlin de recibir a Bachelet y comitiva en la sede del legislativo. Aparte de los discursos oficiales, se procederá a la inauguración de un busto a la memoria de Harald Edelstam, embajador sueco durante los primeros meses de la dictadura militar y que debiera abandonar Chile, al ser declarado por la Junta militar como “persona non grata”. Ello debido a la intensa labor desarrollada por el diplomático para salvar la vida a cientos de chilenos, uruguayos, argentinos, brasileños y bolivianos perseguidos por el régimen. El día se cerrará con una cena de gala que la Presidenta Bachelet ofrecerá en retribución a su anfitrión.

Los invitados por el Estado sueco, vale decir por el rey, son poco frecuente. Máximo dos al año, y a veces ninguno. Sin embargo, parece que Latinoamérica está en el centro de la atención de la corona, ya que en octubre del año pasado estuvo también invitada por el monarca Carlos Gustavo XVI, la presidenta de Brasil Dilma Rouseff. Una visita demás justificada teniendo en cuenta el acuerdo del Gobierno brasileño de comprar 36 aviones de combate Jas-Gripen, que son fabricados por la empresa sueca Saab. Un negocio que implica varios millones de dólares, sino además cerca de 1000 empleos más de trabajo.

Temas candentes
Pero no todo será miel sobre rosas. El Chile que queda atrás de la visita está enrarecido por los temas de corrupción, abuso de poder, situación del pueblo mapuche, temas irresueltos en la educación y la salud, entre otros. Todo ello agravado por la implacable naturaleza que golpea al país de una u otra manera con graves consecuencias para la economía y la población. Sólo por citar algo de lo último que sucede: la marea roja que afecta a la costa sur, está impidiendo la pesca en alta mar con todos los efectos que ello puede significar para la industria del sector y los consumidores.

Y acá en Suecia de alguna manera resuena también lo que sucede en ese país. Amineh Kakabaveh, parlamentaria del Partido Izquierda, presentó recientemente una carta abierta a la Ministro de Relaciones Exteriores, Margot Wallström donde expresa su preocupación por la constante violación de los derechos humanos en contra del pueblo mapuche. Textualmente sostiene, en parte: “ Representantes del pueblo mapuche son todavía encarcelados, procesados y condenados bajo una ley antiterrorista de 1984 que surgió con el fin de reprimir la creciente oposición durante la dictadura militar. Un procedimiento que implica que los juicios son transferidos de un tribunal civil a un tribunal especial. Esto ha sido fuertemente criticado por, entre otros, el Relator Especial de la ONU sobre pueblos originarios, Rodolfo Stavenhagen, quien ha señalado que la aplicación de la esta ley impide un juicio justo”

Al termino de su carta la parlamentaria sueca extiende la siguiente pregunta a la Ministro Wallström, “considera la Ministro de Relaciones Exteriores, en su reunión con la Presidenta de Chile, indicar el trato de las fuerzas de seguridad chilenas al pueblo mapuche como una violación de los derechos humanos, además de indicar lo improcedente de que la lucha del pueblo mapuche por sus derechos sea calificada como terrorismo?

Preocupación de la comunidad chilena en Suecia
El encuentro de la presidenta con la comunidad será el miércoles después del término de la ceremonia e el Parlamento. Allí se reunirán los representantes de todas las organizaciones que, se supone, conocerán directamente de quien lleva las riendas de Chile, no sólo lo que acontece en el país, sino también los proyectos que favorecen a quienes han optado por residir en el exterior.

Sin duda, serán expuestos los temas que destacaron en la reunión que el director de DICOEX (Dirección para la Comunidad de Chilenos en el Exterior), Juan Pino sostuvo hace algunas semanas, en Estocolmo con los líderes de las agrupaciones chilenas en Suecia. Allí el voto en el exterior y el sistema de pensiones fueron las cuestiones recurrentes. Sabido es que la posibilidad de tomar parte en los actos eleccionarios ha sido un requerimiento que desde hace tiempo ha estado en el primer lugar. En la actualidad la ley respectiva fue aprobada. Sin embargo, ella no puede entrar en vigencia en tanto no se apruebe la ley normativa, vale decir el cuerpo legal que determina la manera en que operará la respectiva ley. Lo que se desea es que se le dé el carácter de urgencia de tal manera que ya esté en lista para la próximas elecciones presidenciales del 2017.

El otro tema central es el de las pensiones.
Una parte importante de la comunidad chilena ha entrado en la edad de jubilarse. No es menor la cantidad de chilenos que al terminar con la vida laboral desean regresarse a Chile y radicarse definitivamente allí. Sin embargo la posibilidad de llevarse consigo todo lo que corresponde a la pensión sueca no es factible dado la legislación de este país que descuenta una cantidad considerable de ella, a quienes deciden establecerse fuera de los países de la Unión Europea. Lo que se desea entonces, es que se entren en negociaciones con el gobierno sueco para llegar a los acuerdos correspondientes que permitan a los chilenos llevarse consigo todo el monto que corresponde a la pensión si es que desean radicarse en otro lugar fuera de Europa.

Poco tiempo tendrá sí la Presidenta para dedicarle a sus conciudadanos. La tarde del miércoles concluye con la cena de retribución a su anfitrión, entiéndase el Rey de Suecia que tendrá lugar en los salones del Gran Hotel. Este prestigioso recinto está ubicado al frente del Palacio real y es el lugar de alojamiento no sólo de los galardonados con el Nobel, sino de monarcas, hombres de negocios y artistas internacionales. La última en alojarse allí fue Adele, durante los días que permaneció en el país para ofrecer un único y esperado concierto.

Así concluirá al menos la visita a Estocolmo, ya que el día siguiente la comitiva parte a Gotemburgo, lugar de residencia de importante parte de la comunidad chilena. 60 mil se calcula que son los chilenos que viven en este país, conformando un abanico de condiciones sociales y políticas. Dentro de esa diversidad existen sectores donde la disconformidad con lo que sucede actualmente en ese lejano pero al mismo tiempo propio país llamado Chile es profunda. Mucho es el riesgo que a la presidenta la sorprendan manifestaciones callejeras, de la misma manera como sucediese durante la visita realizada a comienzo de los 90, en pleno retorno a la democracia, por el entonces Presidente, Patricio Aylwin.

http://www.estocolmo.se/noticias/

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